Para este nuevo artículo tenemos el honor de contar con la participación de nuestro Software Developer Rodrigo Fuentealba, quien ha querido plasmar toda su experiencia y años de circo, hablando de la historia de cómo nació y ha evolucionado el correo electrónico:
Un historiador dijo una vez que “todo lo que ocurre en el presente tiene explicación si se analiza el pasado“.
Quizás tenga razón, pero pocas veces recordamos el pasado en términos de tecnología. Olvidamos las RCA Victor, los televisores Westinghouse, la lucha VHS versus Betamax, los Personal Stereo y la aparición de los primeros CD. Sin embargo, no nos cuesta aprender a utilizar cada cosa nueva que sale en el mercado. Un reproductor multimedia como el que utilizamos en la actualidad tiene los mismos controles (Reproducir, Avanzar, Retroceder, Pausar, Detener) que nuestro Ipod.
Pero si hablamos de tecnología, no podemos no hablar de Internet, que también tiene su historia.
Nació como ARPANET en el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en 1972, y era muy distinto de lo que es ahora. En primer lugar no era tan veloz (transferir un MP3 de 4 Mb en 1997 tomaba algo más de 8 horas, y cosas como YouTube o Grooveshark eran totalmente impensables).
Estas limitaciones también afectaban al correo electrónico como lo conocemos ahora. En el equipo de Fidelizador.com, los más computines veteranos cuentan cómo era el correo electrónico con la misma nostalgia con que otros recuerdan su primer televisor o su primera consola de videojuegos.
Antigüedad: Correos de Texto
Antes de 1995, escribir un correo electrónico era tan divertido como elaborar una carta con máquina de escribir. Este constaba de un encabezado y un cuerpo, donde el encabezado cumplía la misma función que un sobre normal: contenía el emisor y el receptor del mensaje y todas las firmas de las oficinas postales (o servidores de correo electrónico) por los que pasó, y el cuerpo contenía un texto rústico, en el que para marcar una palabra con negritas se le escribía entre *asteriscos* o para marcarla como cursiva, se le escribía entre _underscores_. Ah, y se podía enviar archivos adjuntos, pero no todos los clientes de correo lo soportaban.
Edad Media: Correos HTML
Con el paso del tiempo, la cantidad de gente que tenía acceso a una computadora y a Internet aumentó considerablemente, y junto con esto, surgieron proveedores de correo electrónico como Hotmail, Yahoo! y otros, que competían por posicionarse en la Internet como proveedores de vanguardia.
Una de las grandes cosas que se creó para ello fue la posibilidad de enviar correo electrónico con “formato enriquecido”, lo que consistía en agregar código HTML (utilizado para las páginas Web) en el cuerpo del email. Una complicación: no todos los clientes de correo electrónico soportaban correos en formato HTML, por lo que esta característica tuvo que volver a ser mejorada nuevamente.
Edad Moderna: Correos Multiparte
En ambas versiones del correo electrónico existían ventajas. El correo electrónico en modo texto era preferido para intercambiar información en universidades, mientras que el modo HTML permitía a empresas difundir su identidad corporativa de una nueva forma; mientras que a estas alturas, las limitaciones en términos de almacenamiento y velocidad de conexión ya habían desaparecido. La mejor forma de no perder funcionalidad es evidente: enviar el correo electrónico en ambas versiones, la de texto y la HTML, y el usuario elige qué versión utilizar, ofreciéndose por defecto en casi todos los clientes de correo la versión HTML por ser la más avanzada.
Básicamente, el correo Multiparte es una extensión del correo electrónico, en el que cada parte (incluyendo los archivos adjuntos) se separa de la anterior con una marca de límite (la versión electrónica del clásico - – - 8< corte aquí 8< – - -), y los archivos adjuntos se envían también como un sólo paquete de datos (no como en la antigüedad).
Edad Contemporánea: Correos Multiparte… pero mejor aprovechados.
En la actualidad hemos visto que, en vez de crear computadoras más potentes, han salido al mercado dispositivos portátiles. Para un usuario tecnológico, ya no basta tener un teléfono para hablar, sino que debe tener una serie de características como conectividad a Internet, cámaras fotográficas, reproducción de audio, video… y cómo no, correo electrónico.
Un smartphone común y corriente nos permite tomar una fotografía y enviársela por correo electrónico a un colega o inclusive compartirla en Twitpic o Flickr. Y para recibir correos electrónicos, en vez de tener toda esa tremenda cantidad de imágenes que nos saturan la pantalla, podemos siempre leer su versión de texto, que es mucho más cómoda.
También podemos gozar de plataformas como la de Fidelizador.com
, que hace uso de muchas de las funcionalidades del correo electrónico (inserción de imágenes y colores, por ejemplo) para el Email Marketing y lo ponemos al servicio de nuestros clientes. Estamos trabajando para colocar a su disposición nuevas formas de utilizar el correo electrónico que es, a todas luces, la herramienta más versátil que existe en Internet.



