Llamamos rebote o bounce rate a todas las visitas que duran menos de 30 segundos y que generalmente nos desmoralizan cuando las “vemos” irse de nuestro sitio.
Esto sucede básicamente porque el layout no “convence” al visitante, no comprende la navegación del mismo o se da cuenta de que tiene que hacer un esfuerzo extra para acceder a lo que desea.
Así mismo, si el ingreso al sitio –que termina en un rebote- proviene de uno de nuestros anuncios de Adwords, hay algo que estamos haciendo mal. Todas estas consideraciones son válidas cuando las tasas de rebote son inusualmente altas. Una tasa aceptable de bounce rate se encuentra entre un 20% y un 30%, cualquier número superior a estos, ya es preocupante.
La solución a ésto se encuentra en el análisis profundo que hacemos de nuestra web utilizando analytics. Si los abortos de navegación provienen de distintos sitios evidentemente tenemos un problema de usabilidad. Tal vez los íconos y botones del sitio no sean lo suficientemente claros.
Si las tasas de rebote se están generando por Adwords, aquí hay una solución: repasar nuestra campaña en su totalidad, es decir, análisis de landing page, público objetivo, redacción de la comunicación, entre otros, para ver que no está funcionando bien y replantearlo.
No olviden que los pequeños cambios hacen grandes diferencias.



